• Inicio
  • Quién Soy
  • El Aracle
    • Aracle Planning
  • Contacto
Con la tecnología de Blogger.

Fabyio

facebook google twitter tumblr instagram linkedin
blog de estilo

Cuando descubrí que los programas y las películas se podían descargar de Internet, dejé de ver televisión. Pero antes de eso, crecí con la compañía de Clarissa lo Explica Todo, Oye Arnold, los Castores Cascarrabias, Kablam, Kenan y Kel, Doug y Pete&Pete, entre otros programas de Nickelodeon. En una ocasión visité la casa de mis papás y me senté con mi hermana pequeña a ver televisión. Me di cuenta de lo mucho que han cambiado los tiempos y de que todo lo que les venden a los niños ahora es básicamente basura, cuando de pronto mientras pasaban iCarly escuché de fondo “Running Away” de AM, un cantautor de Oklahoma que toca folk rock y que no era tan conocido como para aparecer en un programa infantil tan popular, así que corrí a preguntarle a Google para encontrarme con que el escritor y productor Dan Schneider no sólo estaba apoyando la escena alternativa actual, sino que se había encargado de poner en sus series (desde All That hasta iCarly, pasando por Kenan & Kel y Drake & Josh) música independiente que de manera inconsciente se clavó en la cabeza de miles de niños de esa generación.

Basta con desempolvar la mente y echarle un vistazo pequeño al pasado para descubrir claramente de dónde surgió nuestra generación. 

Buscando más profundo en las aguas del Internet, me encontré con Doug, el niño tímido de pantalones cortos que tenía un perro estereotípicamente inteligente y un mejor amigo azul. ¿Recuerdan a “The Beets” o “Los Idos”, en su versión en español? Bueno, pues ellos lo eran todo para los protagonistas, los podemos ver en más de un capítulo y sus canciones suenan en repetidas ocasiones durante la serie. La banda de cuatro integrantes era un obvio homenaje a dos grandes grupos del rock angloparlante: The Beatles y The Rolling Stones. En un popular episodio, siguiendo los pasos de sus ídolos, Doug y Tito intentan grabar una canción, hasta que su morada amiga Beebe, que es millonaria, les sugiere “pensar en grande”, demostrando a lo largo del capítulo la facilidad con la que la industria de la música puede distorsionar proyectos ricos en pasión para convertirlos en productos que se venden fácilmente. Por ello ese resentimiento ante la música comercial es algo que perdura en muchos hasta la fecha.

Pasando de la nostalgia, me encontré con un episodio de Pete & Pete en algún rincón del Internet, una serie sobre dos hermanos pelirrojos de diferentes edades que llevan el mismo nombre, poniendo en evidencia la excentricidad de su familia. Recuerdo lo mucho que me entretenía viendo un episodio tras otro, tras otro, tras otro en los maratones de fin de semana. Es ahora que me detengo a reflexionar en cómo esta fue una de las series que contaban con un amplio repertorio de música independiente. Comenzando con el tema principal del programa, “Hey Sandy”, canción de un grupo de indie rock llamado Polaris, que colaboró para la serie en varias ocasiones. Además, cada de vez en cuando hacían cameos a grandes como Iggy Pop, Debbie Harry y Richard Edson, el primer baterista de la banda neoyorquina Sonic Youth. La dirección que le daban a la serie hacia una escena noventera alternativa era bastante evidente.

Basta con desempolvar la mente y echarle un vistazo pequeño al pasado para descubrir claramente de dónde surgió nuestra generación. Por eso a pesar de que la industria cayera años más tarde en manos de alguna Beebe millonaria, se agradecen los viejos buenos tiempos.

Publicado en: La crónica de Hoy
Share
Tweet
Pin
Share
1 comentarios

Por @AureDo

La televisión no es lo mismo que hace 10 años. El principio del nuevo milenio trajo consigo una revolución creativa en la televisión norteamericana; series como Six Feet Under, Sex and the City, The Sopranos oThe Wire ―todas en televisión por cable, específicamente en HBO― fueron trabajadas con una técnica cinematográfica y llevaron lo mejor de dos mundos a la pantalla chica: historias entretenidas, desarrolladas con la paciencia que permite la televisión, producidas con un nivel de calidad ―y presupuesto― que muchas películas desearían.

Éste boom televisivo fue reconocido por la audiencia estadounidense y elevó su nivel de exigencia en cuanto a la programación de contenidos, lo cual, con el paso del tiempo, devino en una nueva forma de hacer televisión.

Es inevitable pensar en el caso mexicano, las concesionarias hicieron el intento. Televisa se arriesgó con la producción de “series originales”, pero su añeja herencia del melodrama no les permitió trascender. Por otro lado Once TV México, un canal público, logró con la administración de Fernando Sariñana ―y un poco de nepotismo― la realización de series exitosas con reconocimiento internacional; lo mismo pasó con Cadena Tres, que a través del control de Epigmenio Ibarra se pudo innovar la arcaica telenovela. Pero de esto hablaremos la siguiente semana.

Los hogares norteamericanos, y los afortunados alquiladores de televisión de paga alrededor del mundo, han visto una nueva ola de destacadas producciones para la pantalla chica. Canales como AMC han conseguido capturar la atención del público con programas como The Walking Dead, Mad Men y Breaking Bad; sin embargo, sigue siendo HBO la cabeza de este poderoso embate televisivo con ficciones frescas y temas actuales, y es la casa de la serie que hoy nos incumbe: Girls.

Lena produce, escribe, dirige y protagoniza Girls, una comedia que sigue la vida de un pequeño grupo de jóvenes viviendo en Nueva York. 

Lena Dunham, hija de un pintor y una fotógrafa, hizo su debut en el cine conTiny Furniture, un dramedy independiente protagonizado por su familia y amigos. Desde entonces su trabajo fue reconocido y el afamado productor Judd Apatow la apoyó con su ingreso a las filas de la televisión.

Lena produce, escribe, dirige y protagoniza Girls, una comedia que sigue la vida de un pequeño grupo de jóvenes viviendo en Nueva York. En el primer capítulo conocemos a la recién graduada Hanna quien aspira a ser escritora, pero mientras lo consigue trabaja como becaria sin recibir pago alguno. Todo cambia cuando sus padres deciden dejar de mantenerla.

La fracción de la sociedad que la serie nos muestra no había sido tomada en cuenta de manera tan profunda como lo hace ésta. Lena se basa en sus experiencias personales para narrarnos historias ordinarias, de gente ordinaria, con la cual un gran número de personas podemos identificarnos; y es que este grueso de la población que retrata, los adultos emergentes ―jóvenes en edad profesional que no se han emancipado―, ha comenzado a formar parte importante del engranaje social. Su contribución en la economía toma un papel relevante en términos de consumo, y su participación en la opinión pública es de gran importancia.

Interesados por los bienes intelectuales, las humanidades y las tendencias, este grupo de jóvenes de entre 20 y 30 años no ha sido tomado en cuenta de manera activa a pesar de haber sido un importante motor de movimientos sociales como el grupo Yo Soy 132. Políticamente puede ser una fuente generadora de ideas, su interés por el conocimiento ―y el acceso a éste gracias a las nuevas tecnologías― le ha permitido exigir acciones públicas como la democratización de los medios de comunicación o apoyar propuestas innovadoras como la institución del internet como derecho universal.

La televisión mexicana todavía no reconoce este grupo como un nicho de mercado, y éste, al sentirse negado, busca otras opciones donde gastar su tiempo de ocio, como los modernos Netflix y YouTube. Por lo tanto, el gran acierto de Girls, la razón por la que nos gusta, no es simplemente su calidad de producción (lo cual ya es una necesidad para alcanzar el nivel de la competencia), sino su cercanía a la realidad, la consideración que tiene con una comunidad desatendida.

Los medios de entretenimiento no educan, pero enseñan. Un buen ejemplo para quienes aspiran a gobernarnos: no está de más echar un vistazo a la amplia gama de testimonios que nos da la televisión. No todo es la telenovela de las 9.
Share
Tweet
Pin
Share
No comentarios
Older Posts

Sobre mi




Me gusta la lluvia, el café y los clichés.

Follow Us

recent posts

HOLA, @INSTAGRAM

Created with by BeautyTemplates | Distributed By Gooyaabi Templates